Cuando una persona adulta sospecha que puede ser autista o TDAH, la primera pregunta práctica casi nunca es clínica. Es: ¿por dónde se empieza y cuánto cuesta? Este artículo ordena los caminos que existen en España y qué mirar antes de pagar.
Los tres caminos para evaluarte
Hay tres vías que se usan en la práctica. La sanidad pública, que no se paga en el momento pero tiene un itinerario propio. La evaluación privada presencial, en una consulta o un centro. Y la evaluación online, con las mismas fases que una presencial pero hecha por videollamada.
Ninguna es mejor en sí misma. Lo que importa es qué incluye, quién la hace y para qué la necesitas. No es lo mismo querer entenderte mejor que necesitar un informe para un trámite.
Por la Seguridad Social
La puerta de entrada habitual es tu médico de familia. Si valora que hay motivo, puede derivarte a salud mental (psiquiatría o psicología clínica), que es donde se hace la valoración diagnóstica.
No podemos darte un plazo ni un recorrido único, porque no existe. Los protocolos de derivación y las listas de espera cambian de una comunidad a otra, e incluso de un centro a otro. Por eso lo más útil es preguntar en tu centro de salud cómo funciona en tu zona.
Un consejo práctico: lleva por escrito qué notas, desde cuándo y en qué áreas te afecta. En personas adultas, y sobre todo en mujeres, el enmascaramiento hace que lo que se ve en una consulta corta no se parezca a lo que vives. Un resumen escrito ayuda a que se te escuche mejor.
En privado: de qué depende el precio
Los precios privados varían mucho y no vamos a darte una cifra de otros centros, porque cambian y dependen de qué se incluya. Lo que sí puedes hacer es comparar con las mismas preguntas:
- Quién hace la evaluación y qué formación tiene en neurodivergencia adulta.
- Cuántas sesiones incluye y si el precio es por sesión o cerrado.
- Si incluye entrevista sobre tu historia de vida, no solo un cuestionario.
- Si hay informe firmado y si es válido para lo que necesitas.
- Si la sesión en la que te explican los resultados se cobra aparte.
Un diagnóstico de TDAH en adultos, por ejemplo, exige comprobar que había síntomas antes de los 12 años y que se dan en más de un entorno. Eso no se resuelve con un cuestionario de diez minutos. Si alguien promete un diagnóstico en una sola sesión, conviene preguntar cómo lo hace.
Cuánto cuesta con nosotras
Este es el desglose real de la evaluación en Florecer, para que puedas hacer la cuenta tú:
- Primera cita de evaluación: 80 €, 60 minutos. Es una conversación para valorar contigo si tiene sentido evaluar.
- Sesiones de evaluación: si tiene sentido seguir, entre 3 y 5 sesiones de 100 € cada una (hasta 10 si se hace una evaluación diferencial).
- Sesión de devolución del informe: 60 €, opcional. Recibes el informe firmado y, si quieres, tu psicóloga te lo explica con calma.
Si lo sumas, una evaluación completa queda entre 380 y 580 €, y entre 440 y 640 € si añades la sesión de devolución. Cada cita se paga al reservarla, sin paquetes ni pagos por adelantado. Y si en la primera cita vemos que no hace falta evaluar, te lo decimos con claridad y te orientamos hacia otro camino.
El proceso completo, hasta tener el informe, suele llevar entre 2 y 4 meses, según el caso y la frecuencia con la que puedas tener sesiones. Puedes ver cómo es paso a paso en la evaluación de diagnóstico diferencial, en la de autismo o en la de TDAH.



